Tendencias que aceleran la adopción de tecnología en la Educación Superior

Tendencias que aceleran la adopción de tecnología en la Educación Superior

Pronosticar lo que nos depara el futuro puede resultar una actividad difícil y poco confiable, ya que a cada segundo y a cada paso este escenario cambia, ni qué decir cuando hablamos de tecnología. Se ha mencionado en repetidas ocasiones que en los próximos 20 años el mundo cambiará más que en los últimos 50. Cada aspecto de la vida humana está siendo intervenido por procesos tecnológicos que hacen más eficientes y rápidas situaciones tan distintas y ordinarias como ordenar comida a domicilio o pagar las cuentas al banco. Dar por sentado que ocurran ciertos escenarios en el futuro es arriesgado, por eso y para no entrar en controversias, es mejor señalar las tendencias que se proyecta influirán en el sector de la educación superior.

Para ayudarnos a entender el impacto de estas tendencias, es mejor presentarlo en tres momentos en el tiempo en que tendrán influencia: corto, mediano y largo plazo.

CORTO PLAZO

Las tendencias a corto plazo son aquellas que en este momento son relevantes, pero en uno o dos años podrían tener menor impacto.

En este rubro podemos identificar la importancia actual por medir el aprendizaje1. La proliferación de la educación en línea, educación móvil y sistemas de gestión de aprendizaje ayudan a entender la educación y representarla mediante datos procesables. Contar con esta representación de datos ha permitido mejorar niveles de retención y graduación de estudiantes; el ámbito educativo es mejor cuando se le entiende.

Esto describe por qué ha crecido tanto el interés de medir el proceso de aprendizaje, preparación académica y adquisición de habilidades, medidas que son necesarias para la fuerza laboral actual. Por ello las universidades deben repensar cómo definir, medir, enseñar y equilibrar entre el dominio de las asignaturas de currículo (hard skills) como dominio de un idioma o programación y habilidades personales (soft skills) como la creatividad y la colaboración.2

Actualmente las habilidades se están redefiniendo, distinto a 10 o 15 años atrás, en que las empresas valoraban personas sumamente especializadas. En la actualidad el mercado valora más a un empleado con una formación holística. Empezamos a ver universidades que crean apartados para enseñar creatividad dado que esta habilidad permite adaptarse a aspectos que no necesariamente conocen, pero a partir de la información que tienen pueden innovar y desarrollar.

Rediseñar los espacios educativos es la tendencia donde las universidades incorporan cada vez más elementos digitales y se adaptan a un aprendizaje más activo en el aula física. Existe un interés por cambiar los espacios y que estén más enfocados en apoyar interacciones basadas en estrategias dirigidas a una mayor movilidad, flexibilidad y uso de múltiples dispositivos.

El rediseño puede ir desde actualizar el ancho de banda inalámbrico o instalar grandes pantallas para interactuar de manera más natural durante los proyectos educativos, o llegar a nuevos niveles como la proyección de hologramas 3D en las aulas para realizar simulaciones, clases no presenciales, maquetas del cuerpo humano o visitar Marte sin dejar el campus.

La educación poco a poco se aleja de las clases tipo conferencia y se acerca a las actividades prácticas, las aulas se están convirtiendo en prototipos de entornos laborales para fomentar interacciones que se asemejen al mundo real.

MEDIANO PLAZO

Las tendencias de esta categoría seguirán siendo un factor determinante durante los siguientes tres a cinco años.

Hemos de coincidir en que el Internet ha modificado casi cualquier interacción que tenemos, el cambio que en materia educativa introdujo es de gran impacto y a muchos niveles; la democratización que ha traído en cuanto al aumento de materiales libres para la educación es uno de los más grandes logros en este ámbito. Poner el conocimiento a la mano de quien lo necesite de forma gratuita es un gran paso.

Como sociedad nos hace mejores porque se cumple el derecho universal de acceso a la educación, una ventaja que muchos necesitan y que, contrario a lo que se pudiera pensar, las universidades agradecen pues ayuda a reducir costos y la búsqueda de crecimiento en este ámbito ha propiciado el desarrollo de relaciones interinstitucionales a nivel global.

La existencia y proliferación del consumo de material educativo en línea es parte del crecimiento de nuevas formas de estudios interdisciplinarios, como lo mencioné antes, las empresas están en la búsqueda de perfiles laborales distintos y en fechas recientes hemos podido ver una creciente demanda por cursos flexibles que permitan la incorporación de asignaturas de distintas carreras.

Algunas universidades empiezan a identificar esta demanda y ya ofrecen cursos multidisciplinarios como una alternativa a los cursos de una sola carrera. No estamos muy lejos de escuchar títulos como Ingeniero en Sistemas y Contaduría, o Licenciatura en Comunicación y Biología. Otras opciones que la comunidad universitaria está creando para cubrir esta innovadora demanda de enseñanza es a través de experiencias interdisciplinarias, nanogrados y bancos de cursos en línea.

LARGO PLAZO

Consideramos tendencias de largo plazo aquellas que ya afectan las decisiones, pero su impacto será más evidente en los próximos cinco años.

Los campus se han convertido en hervideros de emprendimiento e innovación debido a que las instituciones han pasado de confrontarlo a estudiarlo, comprenderlo y fomentarlo. A pesar de que existen, aun no es muy común encontrar laboratorios de innovación tecnológica en los campus, pero a medida que la creatividad sea vista como un elemento fundamental para el egresado de cualquier institución habrá una pronta proliferación de estos. En México se da un caso interesante, donde el 49% de los egresados del Tec de Monterrey inicia actividades de emprendimiento, mismas que son inculcadas en su institución.

La idea principal es que habrá una mayor cultura de innovación y el cambio de cultura institucional deberá retirar las barreras que limitan el desarrollo de nuevas ideas. En las universidades aumentará la mentalidad de que cada gran idea debe iniciar en algún lado, y ese lugar será en sus mismas aulas.

En la actualidad el número de universidades alrededor del mundo es de 18,500 instituciones en 186 países. Esto abre una lista muy grande de opciones de colaboración, si bien con la enorme atención que reciben los conteos o rankings que muestran a las mejores instituciones de educación superior, también existen nuevos ejemplos de cómo grandes universidades se alían para mejora de manera conjunta la vida estudiantil y de sus comunidades.

La tecnología ha permitido incrementar la colaboración institucional, ya sea entre universidades o a partir de alianzas entre la Inversión Privada y las universidades, la colaboración es uno de los elementos clave para el futuro de la educación superior.

De acuerdo con un estudio de Educase, las instituciones pueden esperar a que pasen de dos a tres años para visualizar el impacto de la adopción de tecnología y analítica de datos en la educación en sus campus, y entre cuatro o cinco años en el caso de la robótica y la realidad aumentada.

Si bien el avance y evolución de la tecnología ocurre tan rápido que es difícil medir el impacto que tendrá en la educación, podemos asegurar que estamos ante un panorama cambiante.

Estas tendencias están basadas en lo que actualmente se usa y es posible que alguna tecnología que apenas esté en desarrollo pueda irrumpir y cambiar el panorama por completo al momento que escribo estas líneas.

1 Samantha Adamas Becker coord. NMC Horizon Report: 2018 Higher Education Edition. Lousville, Co: EDUCAUSE, 2018.
2 Education Design Lab, Junio 2017. 10 Things We've Learned from 21st Century Skills Badging. https://eddesignlab.org/2017/06/10-things-weve-learned-badging/

Meet the authors
José Luis Moreno Álvarez
José Luis Moreno
Director de Estrategia, LAC y Canadá